Hay libros que destilan sentimientos como líquidos que alimentan o repelen. Es el caso de Leche cruda (Reservoir Books, 2025). Primera novela de la artista y poeta no-binaria italo-española Ángelo Néstore (Lecce, 1986) que nos invita a sorber y succionar un flujo de emociones que se nos escurren entre los labios con incómoda melancolía. Y es que es a partir de la complejidad de sus conexiones afectivas que
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Reseña por Paola Vañó
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El libro se desarrolla a partir de una vulnerabilidad expuesta, en un diálogo íntimo de la protagonista y su madre en avanzado estado de demencia cuyos vasos comunicantes son las canciones. “Porque es lo musical lo que permanece más tiempo en el cerebro, incluso cuando el resto se borra”, nos anticipa Néstore. En el libro, se establece una correspondencia expandida entre ambas protagonistas, por momentos con pliegos atravesados por una difusa capa como niebla desenfocada.
El peso del lenguaje materno-filial lo ocupa todo, lo remueve desde el desgarro de la memoria orgánica. Explora en los límites de la expresión híbrida sin ornamentos e indaga en las pulsaciones del amor, la enfermedad, el duelo, la sexualidad. Nada es gratuito, cada imagen y estrofa, parecieran alambicadas desde dentro de una esfera de oscilaciones. Con acentos ambiguos en el corpus del libro como pequeños cortes milimétricos. Acaso heridas disidentes en el vínculo familiar y en la construcción de la propia identidad con la presencia de la corporalidad como forma de estar en el mundo.


La prosa del libro se disuelve entre la poesía, el manifiesto, el ensayo, la auto ficción. Su elocuencia sin filtros es conmovedora, nos devuelve a esa sensación de fragilidad como seres necesitados de cuidado primigenio al ser amamantados. Nos enfrenta al dolor por la pérdida examinando matices antagónicos, de culpa, reproches, pero también de una ternura sensorial que nos interpela en cada tarareo, en un ritual sagrado, cotidiano. Donde una sutil melodía asoma con reminiscencias en la cadencia de una canción de Patty Pravo… Para ti seré, para ti seré, solamente una bambola.
Paola Vañó
- Leche cruda: El desgarro de la memoria orgánica
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